6 consejos para eliminar los antojos y adelgazar

Muchas personas nos escriben a diario en busca de consejos que les ayuden a mejorar su salud y perder peso de manera definitiva.

 

Una parte de estas consultas tienen que ver con el entrenamiento, otras con el descanso y otras con la configuración de la dieta, pero ¿sabrías decir sobre qué temas recibimos más consultas? Como habrás podido interpretar por el título de este post, estás en lo cierto si tu respuesta tiene que ver con los antojos, los atracones, el hambre emocional y los impulsos por la comida.

 

Por este motivo queremos darte una serie de consejos para reducir al máximo estos antojos y conseguir que dejen de ser un problema.

 

¿Cuántas veces has llegado del trabajo con hambre y has acabado comiendo alimentos ricos en azúcar o grasas poco saludables?

 

¿Cuántas noches, después de cenar, te quedas con hambre y con el postre acabas tirando por la borda todo el esfuerzo que has hecho durante el día?

1. Haz un diario de comidas

Resulta que solemos infravalorar lo que comemos, y no somos del todo conscientes del daño que nos hace consumir cierto tipo de alimentos. Cada vez que cenas una ensalada con un filete (de carne o pescado), sientes que lo estás haciendo fenomenal, de la misma manera que cuando sales del gimnasio o vuelves de tu caminata diaria.

 

Para caer en la cuenta de cómo lo estás haciendo, lo mejor es que escribas en un diario, todo lo que comes durante una semana. Es una manera súper eficaz de tomar consciencia de todo aquello que no estás haciendo bien.

 

Puedes hacerlo en una app como MyFitnessPal o en cualquier app de notas en tu móvil, pero dedicarle tiempo a escribir de tu puño y letra en un papel, tendrá un efecto superior para tu consciencia.

 

Obviamente, apunta absolutamente TODO, incluídos tus atracones/antojos o las incursiones de media noche a la despensa/nevera.

2. Comprende tus emociones

Los antojos por la comida, el ansia por los ultraprocesados y la imperiosa necesidad por comer algo dulce en un momento puntual no son más que emociones no resueltas que producen ansiedad, y por tal de tener unos minutos de placer y disfrute, tu cerebro te pedirá estos alimentos utilizando toda su artillería.

 

Para luchar contra el hambre emocional, lo mejor que puedes hacer es, además de normalizarla, aprender sobre gestión emocional, estrechamente relacionada con la introspección, el autoconocimiento, la consciencia….

 

Identificar nuestras propias emociones es un ejercicio que hacemos muchas menos veces de las que deberíamos, y supondría la solución a muchos de nuestros problemas (incluso antes de que estos se produjeran).

 

¿Cuándo fue la última vez que dijiste lo que sentías? ¿Sabrías diferenciar entre enfado y frustración? ¿Y entre ira y odio?

3. Controla tu estrés

El estrés puede ser uno de los grandes factores por los que te dan esos antojos tan a menudo.

 

Hace poco escribimos un post muy interesante para aprender a gestionar el estrés y adelgazar al mismo tiempo, y en él explicamos al detalle, todas y cada una de las mejores estrategias para evitar que este mal tan común hoy por hoy se apodere de ti.

 

Crear tu propio termómetro del estrés, generar estrategias potenciadoras y fluir más son, entre otros consejos, importantes habilidades que cobran importancia en tu camino hacia la pérdida de peso.

4. Alinéate con tus valores

Resulta que cada cosa que deseas en la vida es la expresión de un valor que quieres satisfacer. En otras palabras, todo objetivo está generado por uno o varios valores.

 

Pero ¿Qué son los valores? ¿Cuáles son los ingredientes que te definen como persona? Esos ingredientes serán sin duda tus valores, son la esencia que te define, aquello que en realidad importa, y responden a la pregunta de ¿Quién eres en realidad?

 

Todo lo que haces en la vida debería estar en armonía con los valores que te definen, de lo contrario, el resentimiento y la infelicidad se adueñarán de ti. Por esto, deberías tener presentes cuáles son tus valores. En nuestro curso los vemos al detalle con una dinámica orientada exclusivamente para ello.

5. No te resistas, pero controla

Como hemos dicho al principio, cuando tienes un antojo significa que tu cerebro te está pidiendo algo que genere dopamina/placer, dáselo, lo necesita, no te resistas, pero ve rebajando la CANTIDAD e incrementando la CALIDAD del alimento.

 

Por ejemplo, si cedes sin mesura, serías capaz de comerte una bolsa entera de curasanes, un bocadillo de nocilla o un buen puñado de pipas, ya que estás programado para no pensar mientras comes ese alimento que de da ese anhelado placer.

 

En ese caso, una buena estrategia sería sacar de la bolsa de magdalenas una (o dos), y decirle a tu pareja que no te deje coger más, que esconda la bolsa o que haga cualquier cosa para que, cuando te acabes tu madalena no puedas seguir comiendo.

 

Otra estrategia sería cambiar estos alimentos por otros menos “dañinos” para tu salud, por ejemplo, si después de cenar el cerebro te pide comer algo dulce y te comes dos yogures con azúcar, quizá, uno sólo con la mitad de azúcar o una gelatina 0 kcal serían opciones más adecuadas.

6. No lo compres

El mejor consejo que te podemos dar para no caer en la tentación es que NO TENGAS EN CASA LO QUE NO QUIERAS COMER. Y no valen excusas como que es para tus hijos/as, ya que si no es bueno para ti, tampoco lo es para ellos. Simplemente NO LOS COMPRES, y si lo haces, aprende a regularte con estrategias como las que hemos compartido contigo.

¡Gracias por llegar hasta aquí!

 

Decidnos en comentarios qué os ha parecido y si lo habéis puesto en práctica.

 

¡Un abrazo!

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